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ASÍ SON NUESTROS PERROS |
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LA EDUCACIÓN DE NUESTROS PERROS El gran auge que ha experimentado el amor a los animales en los últimos tiempos, ha aproximado mas si cabe, el perro al hombre. Actualmente el perro se ha incorporado al hogar, donde convive con los humanos y es considerado por la mayoría de los amantes de los animales como un miembro mas de la familia. Este contacto intimo ha creado la necesidad de proporcionar cierta "educación" al animal de tal forma, que, por una parte, se logre hacer mas fácil la coexistencia con su amo y demás miembros de la familia, y, por otra, se intente paliar costumbres que pueden molestar a los que no poseen animales domésticos o no simpatizan con ellos. El perro, por naturaleza, precisa de un amo, es decir, quiere que seamos el "Jefe" de sus relaciones. El cariño que profesa su propietario se basa, ante todo, en la confianza, y esto es algo que no debemos olvidar. Por otra parte, la compañía de un animal obediente y educado es un bien realmente inapreciable y merece cuanto esfuerzo y dedicación podamos consagrar. Los años "en común" con nuestro amigo cuadrúpedo son muchos, está en nuestra mano que sean tiernos y felices.
ASÍ SON NUESTROS PERROS La incorporación del perro al ámbito humano proviene de su utilización como un instrumento de trabajo, en las primitivas labores de pastoreo, guarda y caza. La especialización de estas tareas, trajo consigo la estructuración de diez grandes grupos donde se engloban las mas de 400 razas caninas. La utilización del perro en nuestra sociedad se ha desarrollado hasta tal punto que ha llegado a desempeñar tareas de mayor valor social como el rescate, la detección de drogas y explosivos, incluso, como recurso terapéutico. Son características esenciales de nuestros perros el instinto social, jerárquico y predatorio, su capacidad de comunicación y la existencia de periodos críticos de aprendizaje (impronta). Estas capacidades naturales hacen del perro un animal de utilidad; el éxito de su adiestramiento se basa en la interpretación y canalización de esos instintos por nuestra parte. LOS INSTINTOS. Se pueden definir como aquellas fuerzas interiores que empujan a la acción y dirigen las pautas de comportamiento de forma innata. Los instintos que afectan de forma mas directa sobre el adiestramiento del perro son tres : El social. el jerárquico y el predatorio. La manifestación más evidente del instinto predatorio o de presa, se observa en el juego, es su instinto motriz, lo que le impulsa a perseguir la pelota. Se caracteriza por transmitir al perro una hiperactividad difícil de controlar, aunque es necesario para trabajos específicos y de utilidad profesional, como los perros detectores de narcóticos , explosivos o de rescate. La integración del perro como un miembro mas de nuestra familia se debe a su instinto social, la dependencia y el apego del animal a nosotros se deberá a la fuerza de este instinto. Por otra parte, el lugar que ocupa dentro de la familia depende del instinto jerárquico y marcará el grado de obediencia y acatamiento. Por tanto, la educación del perro familiar se basará en la motivación por la satisfacción social y el sometimiento a la presión jerárquica. LOS SENTIDOS Entendemos por comunicación el acto en el que se establece un intercambio de información entre un emisor y un receptor. La comunicación finaliza cuando se descodifica el mensaje recibido por los sentidos. Dependiendo de quien actúe como emisor o receptor en este intercambio, podremos diferenciar entre comunicación intraespecifica, si emisor y receptor pertenecen a la misma especie, y comunicación ínter especifica, si emisor y receptor son de distinta especie. El éxito de la comunicación entre amo-perro dependerá de la habilidad del dueño, ya sea como receptor o como emisor, para entender o ser entendido; habida cuenta de la dificultad que entraña una situación comunicativa interespecifica, en la que no coincide la prioridad de recepción sensitiva. Al analizar los sentidos caninos observamos que rige un orden distinto al del hombre. Nuestro sentido mas desarrollado es la vista. en el perro, sin embargo, la facultad de percepción predominante es el olfato, que se refleja en una mayor parte del cerebro asignada a este sentido y en la casi 25 veces más de células olfativas con respecto al hombre (120 millones frente a 5 millones) La primera información que obtenemos de otro humano nos viene por el sentido de la vista, de esta forma podemos obtener ciertos datos como el estado de animo, el carácter, la edad y el sexo. El perro también puede obtener los mismos datos de sus congéneres y del hombre usando su olfato en lugar de la vista; para ello centran su atención en la orejas, la boca y la zona genital, así como en las deposiciones y la orina. Este olisqueo es natural en cualquier perro a diario y debemos tener cuidado si queremos interrumpirlo, por muy asqueroso y vergonzoso que nos pueda perecer, ya que forma parte de su protocolo social. El segundo lugar, en términos de eficacia sensorial lo ocupa el oído, los perros oyen más y mejor que nosotros. Su capacidad auditiva es hasta cuatro veces superior, pudiendo percibir sonidos que nosotros no podemos, los ultrasonidos. Aunque la vista ocupa la tercera posición en orden de importancia, le debemos dedicar una atención especial por se la facultad de percepción mas desarrollada en nosotros. La principal diferencia del perro radica en su mayor facilidad en detectar movimientos no solo de día, sino también en malas condiciones de luz. Estas diferencias con el hombre pueden parecer, en principio, contraproducentes para su educación aunque han sido uno de los motivos por lo que se les ha elegido como animal de trabajo.
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